SOCIOLOGÍA POPULAR
PÁGINA DE DEDICATORIA
En homenaje a Luis Felipe de la Puente Uceda, hombre de fe en la
justicia, revolucionario con gran sentido
cristiano, romántico, generoso y heroico en su consecuencia de querer hacer
del Perú una patria para todos, a costa de su propia vida, nunca de vidas
inocentes
A los jóvenes, para que con independencia y libertad no
desmayen en marcar surcos de
consecuencia, manteniendo en alto las banderas de honestidad, trabajo
consciente y constante camino al bien común y a la justicia social.
Alguien me preguntó
por qué dedicaba este libro al
revolucionario Luis de la Puente Uceda.
Mi respuesta fue: Por
sentimiento, conocimiento y convicción.
Sentimiento, porque
allá por los años del segundo tercio de los 50, entre el 54 y el 60 participábamos de la experiencia en la lucha
por la autonomía universitaria y el derecho de las juventudes a expresarse democráticamente
en la constitución de los órganos de gobierno. Discutíamos (no disputábamos)
sobre concepciones y métodos para tales fines, militando en grupos diferentes,
él, en la célula aprista y yo, en la
demócrata cristiana, siempre con respeto y consideración. Percibí
entonces en él un espíritu con sentido cristiano, lo cual nunca recusó y más
bien lo afirmó y reafirmó en su vida personal.
Conocimiento, pues me
consta su vocación democrática y
socialista, no sólo por los coloquios
esporádicos, sino por su participación en encuentros o conversatorios
polémicos que se organizarán en la “Academia Cosmos”. En uno de estos eventos
el expuso con mucha firmeza sus
ideas socialistas y democráticas
frente a la propuesta marcadamente marxista-leninista de un apreciado intelectual
de mucho prestigio, centrando el asunto, en los aspectos de formas de gobierno
y modelos económicos. De la Puente afirmó, entonces, que el sistema económico
ruso era un capitalismo de Estado.
Convicción, por estar,
yo, convencido de su espíritu
revolucionario y libertario en un auténtico sentido de lucha a favor de las clases menos
favorecidas y de terminar con la alternancia oligárquica en el poder. Fue así
que separado de su partido, por su desacuerdo con las transacciones con las
oligarquías, las cuales recusábamos en los predios universitarios y ellos
tenían que resistirlas y hasta justificarlas con aparente adherencia. Viajó a
Cuba y dio testimonio del proceso allí instaurado. Percibió, entonces, que la
Social Democracia en la que él había puesto su fe política, era menos
socialista y cada vez más formalmente democrática, de manipulación de masas y
no de servicio a las mismas. Asediado y amenazado por fuerzas oscuras y, dadas
las circunstancias, se alzó en armas contra el poder formal en una lucha
romántica y yo diría en una lucha de cuerpo a cuerpo, pues sólo él y sus
enrarecidas huestes, entre las cuales marcharon algunos buenos amigos y, así,
llevarían adelante los combates sin amenazar a los pueblos, ni enrolar
adolescentes o campesinos y, mucho menos, a niños.
Una lucha con la esperanza
de redimir a los sufridos trabajadores agrarios de los latifundios y a los
trabajadores de las minas, quien sabe los más sufridos, entonces. Precisamente, esto dice de su consecuencia
revolucionaria, no sólo en el discurso o el blando destierro; sino, dando
muestras de desprendimiento, pues entregó sus bienes a sus campesinos y se
sacrificó a sí mismo a sus ideales.
Ahora, Ustedes me
dirán si estas no son razones suficientes.
A mis hijos, nietas y nietos
Con la esperanza de que sepan siempre escoger los caminos de la
superación honesta y de la justicia social.
En la memoria de mis amigos
Valentín Paniagua, Amado Ezaine Chávez, Orlando
Hernández Díaz, Rodolfo Armas Blengeri y de todos los que ya no nos acompañan y de los que aún
trajinan por estos surcos contingentes, alimentando siempre las esperanzas de
llevar el mensaje evangélico más allá de los predios políticos que luchan por
el poder temporal.
Mi reconocimiento al Diario La Industria de Trujillo, de la que tengo el
honor de ser uno de sus colaboradores, desde los años de Carlos Manuel Porras,
y al Diario El Satélite, instituciones enraizadas en la vida colectiva de Trujillo.
Reconocimiento y Homenaje a pioneros de la
cultura
André Ulises Calderón, Virgilio Rodríguez
Nache, Marco Antonio Corcuera, José Eulogio Garrido, Julio Garrido Malaver,
Pedro Azabache y Hernán Miranda Cueto, en
ellos a todos lo que día a día aportan de modo positivo y optimista al acervo
cultural Patrio.
Un grato recuerdo a los maestros
Ramón Bocanegra Carrasco, Héctor Luján Peralta, Rafael Narváez Cadenillas
y Grimaldo Luna Victoria Gutiérrez.
Vale la pena exponer las razones de las menciones y los reconocimientos. En efecto ha quedado claro el motivo que nos llevó abrir esta dedicatoria con el homenaje a Luis Felipe de la Puente Uceda y, seguramente, los lectores habrán percibido que en el fondo hay una recusación a las tácticas terroristas, como medios para conseguir propósitos políticos o de "justicia social, porque resultan más injustas que las justicias que se pretenden eliminar. El Perú decidió, largo tiempo ha, por el sistema democráticosocial de derecho y ello excluye a salvadores o mesías que se entronizan en el poder y gobiernan como monárcas déspotas y cerrados.
La dedicatoria a mi descendencia es sólo el anhelo de que las generaciones siguientes tomen conciencia de los significados y los hagan propios, contribuyendo a su realización, como una muestra de consecuencia y de solidaridad.
La mención puntual a mis amigos es la muestra de la pertenencia a una generación que hizo presencia en la lucha por la construcción de una patria que abrigue a todos, por encima de credos y de razas y, desde los predios universitarios y sociales, prestaron su contribución honesta asumiendo riesgos de liderazgo, enfrentando la violencia y la deshonestidad.
No podíamos ignorar en un trabajo que quiere llevar por encima de los tiempos el mensaje social a los emblemáticos de la comunicación social, los que sin pretender adoctrinamientos han procurado siempre llevar las noticias sobre los diversos acontecimientos que hacen la vida de una sociedad organizada. Por eso nuestro homenajes a los Diarios La Industria y Satélite, miembros de una misma familia.
Como sucede en toda colectividad, siempre surgen gentes generosas y de vocación que procuran poner sus esfuerzos para generar y sostener ambientes de cultura que alimenten la mente de las juventudes y afirmen los progresos de los mayores, de modo que se afirmen los afanes de identidad y de universalidad. Ellos sembraron en los campos del Arte Dramático, Musical, Poético y Pictórico, como el de promocionar el conocimiento de las antiguas culturas de la Región.
En el caso del homenaje rendimos muy específicamente a nombres de profesionales con el calificativo de maestros, es que en la Academia, siempre surgen nombres que se siembran como emblemáticos y se constituyen en modelos para las generaciones futuras.
Quien sabe si debí incluir algunas biografías y fotografías, pero preferimos el homenaje en mención y dejar para el futuro las precisiones de obras y méritos.
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