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El presente Blog incluye escritos jurídicos, educacionales y comunicológicos de mi producción intelectual, como tmb escritos de otros autores.






martes, 20 de noviembre de 2012

ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA, DEL LOBBY Y PROMINENTES


ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA, DEL LOBBY Y PROMINENTES


La Inquietud

Qué duda cabe que el operador jurídico que ejerce como administrador de justicia, en cualquier parte del mundo tiene que hacer frente al poder económico o político o delincuencial o a un conjunto de relaciones sociales encontradas que pueden enervar su criterio de conciencia y hasta torcer el parámetro correcto de aplicación legal o del principio aplicable, según el sistema judicial en el que se desenvuelve.

Don Enrique López Albújar*, con quien sostuviéramos una amical correspondencia,  al cesar en el poder judicial escribió un hermoso poema que titulara “Ya no quiero ser Juez”, que gentilmente me enviara con una dedicatoria y en el que expresaba toda la angustia que significa administrar justicia en el país.    

Para el operador jurídico que ejerce en los predios de la abogacía, como defensa de intereses de terceros en los Tribunales o en el Ministerio Público o en la Administración Pública y que se involucra lo que en otros lugares se denomina la barra de abogados, sabe que en su cotidiano quehacer debe aplicar aquella regla que dice: “En la defensa de una causa en la que sabes que tienes la razón,  no sólo debes conocer el derecho que la fundamenta (lo sustantivo), sino que debes saberla pedir (lo procesal) y, sobre todo, que te la quieran dar ( la decisión de los jueces)”. En resumen, a veces, las dos primeras condiciones van  resultando de exquisitez académica y lo que habría que buscar, siempre, es como adecuar y adecuarse a la tercera, en la que puede suceder que el derecho o la ley, en concreto, se subordine a las ganas del juez, en unas materias y en un estadío determinado, o a las ganas de los fiscales o de los funcionarios públicos, en otras  y en todos estos casos torciendo la interpretación de la Ley o dilatando los tiempos procesales con diversas excusas.

Seguridad jurídica 

La administración de justicia está en relación a la seguridad jurídica  que demanda la protección de los derechos individuales o de la  sociedad, a la cautela y al restablecimiento de la paz social y, en fin; a la realización de los objetivos del Derecho. El Derecho de Acción, de garantía o de plena jurisdicción, busca, justamente, la realización del Derecho y no el antojo del recurrente (denunciante o demandante) o  del juez, lo cual nos pone ante un problema de solidez personal y de ética. En realidad, la realización del Derecho no sólo es un asunto judicial, es también un asunto de cultura social.

Los últimos acontecimientos, también de los muchos que se mueven en el recuerdo social, con respecto a conductas judiciales, causan muchos temores en la sociedad y mellan la confianza de  la población con respecto a la seguridad jurídica que requieren para el desarrollo normal de sus actividades personas o empresas. Precisamente, los países inversionistas se preocupan por los perfiles de la  Administración de Justicia del país destinatario de sus inversiones, en lo relativo a la preparación de jueces y funcionarios (incluimos al Ministerio Público) y es, de cierto modo, razón de las ayudas financieras que tales países hacen en vías de cooperación para mejorar la cultura judicial y la cultura social con respecto a la solución de conflictos.

Justicia a la carta

Uno de esos hechos que menoscaban la confianza en jueces y fiscales es que la administración de justicia pueda ponerse al servicio de los intereses políticos, delincuenciales y hasta domésticos de quienes se creen con poder para manipular a los administradores de justicia y a los administradores de la justicia al punto de hacer inocente al que delinque y culpable al inocente y hasta de hacerles actuar con grave irresponsabilidad al ceder a presiones o a falsas gratitudes poniendo la justicia al servicio de intereses subalternos, sin tomar en consideración la honra de imputados con falsedades de modo calumniosa y con evidente mala fe o la propiedad de demandados  por deudas que jamás se contrajeron a mérito de documentos que jamás se suscribieron .    

Lobby  y  prominentes 

Cualquiera fuera la causa que tenga que ventilarse en el Ministerio Público o en el Poder Judicial o en la Administración Pública, con toda la razón que se tuviera, tendrá que desencadenarse la vía crucis de la búsqueda de las formas de llegar a la buena voluntad del agente de resolución. No bastará la evidencia de la sinrazón de denuncias y demandas que no debieran tener otro destino que el archivo o la declaración de infundadas, sino que se habrá de buscar el auxilio del profesional (razonable), pero, además,  el auxilio de allegados y demás relacionados con el funcionario o funcionarios de informe y decisión. Peor, en los casos en que denuncias y demandas fueran interpuestas con el padrinazgo de expertos en el lobby o por “prominentes” que se alzan como dueños de las voluntades de  funcionarios y juzgadores por razones inconfesables.

La esperanza no se pierde

Sin embargo, no todo está perdido. Queda siempre la esperanza de que en los colectivos de operadores jurídicos del Ministerio Público, del Poder Judicial y de la Administración Pública hay funcionarios de buena fe, fortalecidos en el fragor de la lucha por el Derecho, suficientemente preparados en la ciencia y en la técnica que manejan y que actúan siempre con criterios de conciencia y mucho corazón y que jamás se subordinarán a los dictados de influyentes todopoderosos o de seudos beneficiantes que pretenden cobrar facturas por favores que, en realidad, jamás se hicieron o promesas falsas que resultan cantos de sirena.

* Enrique López Albújar (1872-1966).  Escritor nacido en Chiclayo, ciudad del norte peruano, persona de gran sensibilidad que se trasluce en sus novelas y cuentos en los que aboga por las poblaciones nativas y recusa la discriminación racial. Ejerció como abogado y sirvió con eficiencia a la judicatura nacional. Son para mencionar, sin desmerecer el resto de sus obras, la novela Matalaché y los Cuentos Andinos. Joyas de la literatura peruana.




  
 

lunes, 19 de noviembre de 2012

MÚSICA, VIDA Y DESARROLLOO






música, vida y desarrollo


Promoción musical

Trujillo es una metrópoli de muchas inquietudes artísticas, en sus diversas manifestaciones, aunque unas se sobrepongan a otras por periodos y circunstancias diversas. Una de las que ha tomado presencia importante en los últimos años es la música por la actuación de grupos en los diversos géneros y certámenes internacionales que enaltecen a la ciudad.

Hace ya bastantes años se me ocurrió rendir homenaje a la música en el día de Santa Cecilia, sin que la piadosa virgen y mártir fuera el tema de ese artículo, pero sí el recuerdo y homenaje a los cultores de este excelso arte, tan mal pagado entre nosotros, como sacrificado su cultivo. En este ensayo  vuelvo sobre el tema, considerando lo que se quedara en el tintero entonces, extendiendo mi homenaje al artista en general, ahora con el Reglamento de la Ley del Artista que garantizará sus creaciones.

Música y alcohol

La música es como el alcohol, salvando las distancias entre ellos. Nos acompañan en la tristeza y en la alegría; en el triunfo y en el fracaso; en el nacimiento como en la muerte; en el frío o en el calor; en el día como en la noche. Música y alcohol suelen encontrarse y marchar juntos, de acuerdo a la ocasión. La música nos acompaña desde que estamos en el vientre de la madre y, en ciertos casos, también a la última morada. La música alegra nuestra infancia y mitiga nuestra vejez como motivadora de recuerdos felices e infelices. La música desarrolla, vigoriza y enaltece. El alcohol consume, debilita y envilece si de él se abusa. Música sin alcohol es alegría, compañía, meditación, limpieza espiritual. Alcohol sin música es aprensión, ilusión de vencer frustraciones o fracasos, batalla contra monstruos escondidos, en fin, vicio maldito que consume  los beneficios que el Señor y la naturaleza regalan a la condición humana elevándola sobre el instinto animal. La música es el mejor vehículo para que la oración se eleve al Señor. El alcohol es el mejor combustible para llegar aceleradamente al infierno en vida.

Qué clase de música

Hablando de música quisiera ignorar y no encontrarme con musicólogos o puristas del sonido ni con fanáticos de tipos y estilos o de escuelas o periodos. Sólo quisiera intercambiar ideas y opiniones con los que gustan de la música de todos los tiempos y lugares. La música es mensaje generacional, expresión del alma nacional o de aspiraciones universales. La música es belleza, dependiendo del cristal con que se la mire. No me atrevería a decir, objetivamente, que existe música desagradable. Sólo sé que hay música en todo lo que nos rodea: en el discurrir del arroyo, en el susurro de las hojas, en el silbido de los vientos y en el trinar de las aves; también en el trajinar de las gentes, en el funcionar de toda clase de máquinas y hasta en el tronar de balas y cañones. ¿Cuál de estos sonidos es preferible? ¿Quién podría decirlo?, pues  el mismo oyente en la ocasión y en el momento propicios.

Audición e imaginación 

No faltan aquellos que no desean y hasta repudian toda música que no sea la conocida como música culta (barroca, clásica, romántica o contemporánea), tampoco faltan los otros a quienes se les pone la piel como carne de gallina al escucharla. Son extremos infelices, prisioneros de algún prejuicio o, simplemente, mutilados musicales. Cuán infeliz debe ser quien no sienta pulsar sus sentidos o le discurra una lágrima de los ojos o se le dibuje una sonrisa en los labios al escuchar la antigua canción de cuna, viva aún en el fondo de su subconsciente o imaginar o recordar una melodía o articulación de sonidos que sin perturbación auditiva le llegue a este sentido como código de  sus vivencias o de sus aspiraciones. Es asunto de virtud auditiva y sensibilidad personal. Lo inadmisible es degenerar la música con gritos destemplados o exageradas unidades de sonido.
¿Cuán lleno de consuelo habrá sido el mundo de Beethoven, aun en la desesperación de su sordera imaginando la música que no pudo escuchar? ¡Qué triste debe ser el mundo de los sordos sin imaginación! Cuánto consuelo habrá encontrado Felipe Pinglo en sus alucinaciones, buscando las notas y las letras de sus tiernos o alegres valses, mitigando los dolores de su cruel enfermedad.

Vida y música

La música es como la vida y cada expresión es un mundo de impresiones y vivencias. Domina los sentidos y llega a las zonas misteriosas del ser humano. Activa el recuerdo, exalta la esperanza y motiva el optimismo. Creo que el animal se humaniza cuando siente la música y el hombre se animaliza cuando la repudia. La vida es, a veces, alegre como un tondero o triste como un yaraví y, entre estos momentos, alegría y tristeza, el alivio de un vals o el romance de una balada. La vida es majestuosa como una marcha, sencilla como una ronda, tierna como una canción de cuna y dura como una danza guerrera. La vida es loca como el rock metálico y apacible como una tonada pastoril. Hay música para toda ocasión y quien no la aprovecha es un insensible o un débil mental. No será culpa de la música y que no se la califique de fea o huachafa. Que vuelva a nacer el hombre que hubiera envejecido sin susurrar melodía en oreja de mujer o la mujer que no hubiera suspirado idealizando un amor en una melodía. Hay música para el espíritu y para el cuerpo. La hay de la pacífica y de la terrible, de la efímera y de la eterna y, como los estilos de vida, cada cual escoge la suya según sus dones y potenciales para desarrollar vivencias o simplemente para vivir el momento.

Música y desarrollo

Un pueblo que no cante o musicalice carece de identidad y creo imposible que en el mundo haya alguno. Se puede definir la idiosincrasia de un pueblo, según como en él se cante  o se haga música. Si en algún lugar la costumbre es que cada cual cante o toque como se le pegue la gana, será un colectivo orientado por la desorganización y el individualismo; pero si en una colectividad los individuos, en las más diversas ocasiones, se organizan para cantar o musicalizar, se confía en uno de ellos para dirigir, ordenar sus voces o los instrumentos, ese será un pueblo solidario, capaz de organizar su desarrollo de modo planificado y realista, seguramente más racional que sentimentaloide. Si en algún lugar las gentes gustan de multiplicar y hasta de elevar exponencialmente los sonidos, al punto de hacer sufrir los tímpanos y sin importarle espacio y hora, esas gentes, seguramente, carecen de responsabilidad y consideración para consigo mismo y para los demás; si, al contrario, en algún lugar las gentes escuchan con calculado potencial auditivo todo tipo de música y de acuerdo a ocasión y lugar, siempre considerando la tranquilidad de los demás, ese es, sin lugar a dudas, un pueblo capaz de convivir de modo disciplinado y de organizar su crecimiento y desarrollo con éxito.

Educación por el arte

Hace ya más de 30 años se organizó y se ensayó una reforma educativa (1972) en el Perú, orientando el proceso en un contexto al que se denominó la educación por el arte, como una expresión del ideal platónico. Ese fue un laudable ensayo independientemente del régimen político de entonces. Se trabajó en la formación de docencia especializada y se insistió hasta en la adecuación instrumental a la realidad nacional. Entonces, el país contó con el apoyo y el auxilio de pueblos desarrollados que generosamente transmitieron las técnicas de la educación en las diversas manifestaciones del arte y el desarrollo espiritual y físico. ¿Qué sucedió con esa reforma? Simplemente se disolvió y se volvió a los esquemas del sistema anterior, arguyendo la especulación fácil de que educar por el arte es pérdida de tiempo y desperdicio vano de recursos. Bueno, no es el caso de ponerse a llorar. En todo caso es un asunto de responsabilidad de las familias, las que no deben perder de vista que la motivación a cultivar expresiones artísticas, de modo ordenado y sensible, es la mejor forma de liberar al hombre de tensiones y de impulsarlo a mejores niveles de racionalización. Sin embargo hay que reconocer que el sistema educativo reaccionó así para mitigar ese abandono y nos alivió con la existencia de talleres diversos para el cultivo del arte en la organización y ejecución curricular en el proceso educativo.


En conclusión

No debiera existir centro educativo, instituto superior o universidad que no auspicie coros, grupos musicales y de teatro, exposiciones de pintura, escultura y toda expresión de belleza Así mismo, es deseable que en cada junta vecinal o parroquia se promuevan grupos artísticos, particularmente vocales e instrumentales y con todos éstos arribar a una selección distrital y hasta provincial, de tal modo que proyecten la imagen del alma colectiva a la que pertenecen.
No quiero concluir sin hacer mención a los esfuerzos de la asociación que dirige Maruja Alemán, la que con mucho esfuerzo ha institucionalizado el Encuentro Internacional de Canto Lírico que enaltece a nuestra ciudad, lo cual no excluye a muchas otras asociaciones o personas de buena voluntad que generosamente promueven diversos géneros musicales y artísticos en general. A todas ellas nuestras congratulaciones.


jueves, 15 de noviembre de 2012

INVESTIGACIÓN Y DOCENCIA



investigación y docencia*

Concepto de investigación
Investigación es la indagación inteligente respecto a una inquietud o desconocimiento sobre un objeto, hecho o idea con el propósito de conocer, mejorar el conocimiento, renovarlo o descubrir interrelaciones entre hechos o fenómenos o seres.

Muchos objetos que nos rodean sólo nos son conocidos por la apariencia o las referencias que de ellos tenemos, pero por razones de acuciosidad del observador surgen dudas sobre lo que se dice que son y  qué contienen.

Hay hechos que están en la misma situación respecto al agente que los percibe y que evidentemente son efecto de causa desconocida y que requieren la actividad de indagación para precisar la causa. Visto, desde otro ángulo, más bien se pretende saber qué efectos producirían en determinadas condiciones.

Existen afirmaciones o concepciones, es decir ideas  sobre sucesos diversos que por algún motivo nos resultan no conformes con lo que pretenden explicar y requieren de observaciones sobre los objetos o hechos o doctrinas que le sirven de sustento.

Si esto es así, la investigación en sí no es exclusiva de especializaciones profundas en ciencias y metodologías. Es la acción necesaria y permanente del desarrollo mental que de cara a la universalización  del conocimiento o conocimientos específicos se complica y requiere de metodologías y logística más o menos sofisticadas; pero, sobre todo, aptitud y actitud; conocimiento, voluntad y sentido heurístico.   

Si el objetivo es la universalización de lo que se pudiera encontrar como consecuencia del proceso de investigación, entonces estamos ante la investigación científica de promoción científico-tecnológica, la que requiere ya de especialistas específicamente dedicados a ello, los que pueden estar en la universidad, como debiera ser  o en laboratorios especializados públicos o privados; es un asunto de costo beneficio. Esto es hacer de la investigación una profesión: el investigador.

Atributos y condiciones:

En principio nadie está excluido de la actividad de investigación, entendida como la acuciosidad para resolver inquietudes cualquiera fuera su causa u origen. Es sabido que aquellos agricultores que no aprendieron a leer ni escribir, pero que disciplinados y acuciosos trabajaron con el método del ensayo y error,  lograron mejores rendimientos de sus cosechas poniendo atención a la tradición, pues hasta conocen las posibilidades del tiempo como el más experto de los especialistas. Lo que pasa con el agricultor no letrado, pasa con cualquiera otra ocupación.

Es más, la historia nos muestra como los principios que conocemos hoy de las ciencias de la medición, de la física o de los conocimientos de la química se aplicaron por civilizaciones muy antiguas.

Todo profesional egresado de la universidad debe estar en actitud y aptitud de investigar. Investiga el médico al correlacionar los exámenes para hacer el diagnóstico y acertar con el mal y la terapia. Investiga el abogado al examinar la legislación,  la jurisprudencia y la doctrina aplicable al caso que se le encarga o la necesaria para los informes de toda índole y así las distintas profesiones académicas, porque este es el distintivo de su hacer.

Los atributos esenciales para ello son asumir el compromiso de sus estudios y el ejercicio profesional con responsabilidad, conocimiento sustantivo y metodológico. Más allá de ello, la capacidad creativa, intuición y constancia para la indagación de las fuentes formales y materiales.

Concepto de docencia

Docencia es la actividad dirigida a facilitar la toma de conocimientos de las realidades material, intelectual o espiritual; sea sustantiva o procesal o metodológica. Esto es un problema de las corrientes que se refieren a la filosofía, ciencia o metodología de la educación como del aprendizaje.

Como sucede con cualquier intento de definición ésta no tiene un único enfoque, pues su expresión dependerá del aspecto que se quiera destacar o referir o el para qué de ello. Así se habla de docencia para la  educación  inicial, docencia para el trabajo, docencia primaria, Docencia preuniversitaria y docencia universitaria,  docencia o aprendizaje o educación continua y todo esto para referirse o a los niveles o a la metodología para cada caso. También se refiere a docencia por objetivos, docencia por competencias o docencia por evidencias con el mismo motivo.

Así nos encontramos con referencias como el de proceso de enseñanza, concepto que se concreta en el enseñante y un proceso pedagógico vertical y en el que surge el aprendizaje subordinado a lo que el catedrático dice o “enseña, concretado en el alumno o el estudiante. Este proceso vertical da lugar a los conceptos de cátedra y catedrático.

Surgen, a propósito de las nuevas doctrinas pedagógicas, expresiones en binomio como enseñanza-aprendizaje y, finalmente, el que ahora aplicamos de facilitación-aprendizaje. El primero con el propósito de horizontalizar el proceso y el segundo para enfatizar que el proceso debe hacerse en el marco de la creatividad y del aprendizaje en el manejo del criterio propio de cara al procesamiento de la información posible orientado por el facilitador.

El gran problema  que institucionalmente tenemos es que en la universidad no hemos captado aún esos conceptos en binomio de enseñanza-aprendizaje y el de facilitación-aprendizaje y seguimos con el congelado concepto de enseñanza y del catedrático, lo mencionemos o no. Esto no sólo lo es en la perspectiva del docente, lo es del estudiante y de la comunidad. Es la adopción de trasnochados estatus aristocráticos intelectuales.

Tenemos aún docentes universitarios que se irritan cuando los estudiantes exponen sus inquietudes o preguntas o docentes que pretenden guardar el secreto de sus fuentes, aspectos éstos superados de lejos con la extensión de  internet o de la informática y la tecnología de las comunicaciones. La situación se complica cuando los docentes ni siquiera recogemos las posibilidades mínimas del conocimiento y manejo de las herramientas de la informática.
Esto nos lleva a reflexionar sobre cuál es la docencia que requiere la universidad en la actualidad, sin que esto  excluya a los otros niveles, sólo que por el objetivo de la exposición nos obliga a centrar el tema.

El perfil del  docente universitario:

Si realmente queremos motivar la investigación como un elemento comprendido en la actividad docente, debemos incluir tres aspectos sustanciales:

1.    No se puede seleccionar docentes por razones o fundamentos de relaciones sociales o familiares o de afinidad política o de fraternidad o de intereses personales, exclusivamente.

2.    La especialidad, debidamente calificada por la experiencia académica o profesional, debe primar sobre cualquiera otra. No es posible admitir que se convoquen a docentes que se desenvuelven en una especialidad determinada para otra que poco o nada tiene que ver con su experiencia en el campo correspondiente, sólo para beneficiarle personalmente.

3.    Es conveniente que,  a quien se le concede la “venia legendi” o la potestad de facilitar el proceso de aprendizaje de carácter horizontal,  haya dado muestras de inquietud en la indagación de conocimientos en la especialidad que se convoca.

4.    La selección debe incluir los rasgos de la personalidad, de modo que no sea sólo un facilitador científico-tecnológico; sino de equilibrio emocional y ético-profesional.

5.    De acuerdo a la especialidad, el docente debe tener un alto nivel de conocimientos del idioma inglés.

Sí la institución considera que fundamenta su política en alcanzar el cumplimiento de lo que importa ser una universidad moderna, acorde con las exigencias de los tiempos y que ello no puede ser posible sin el binomio investigación docencia, entonces no tiene alternativa que construir el perfil docente sobre premisas idóneas para la función y los controles deben dirigirse con ese propósito.

Dónde la investigación en la docencia universitaria

Un presupuesto es que la cultura de la investigación en la docencia requiere de esfuerzos de dirección del proceso de facilitación, pues, desde hace mucho tiempo se introdujeron en el proceso los llamados cursos de investigación científica, pero  es un curso que comienza y acaba en el ámbito temporal del proceso del curso mismo y no trasciende holísticamente al quehacer de la escuela académico profesional. Vale decir, no se hacen las sinergias necesarias para que la docencia como cuerpo aplique los conocimientos que se recogieron en el curso y que deben discurrir horizontalmente.

Ello exige actitudes docentes y discentes de solidaridad y responsabilidad en la misión docente. Menos protagonismo y más modestia, como corresponde al académico y al hombre de ciencia que se aprecie como tal.  Esto debe partir de la articulación curricular, incorporando el hacer investigación en el  plan de estudios y en el desarrollo de los sílabos
La actitud científica debe estar presente:

En el desarrollo de cada curso y en cada trabajo de aplicación.
En el desarrollo de seminarios o conversatorios.
En el desarrollo de los talleres para articular los proyectos.
En el proceso de prácticas de toda índole.
Esto exige coordinación, control, evaluación y programas de mejoramiento o de recomposición de los cuadros.


conclusión:

La investigación como instrumento de trabajo profesional y académico se debe desarrollar incluida en el proceso de aprendizaje, bajo responsabilidad del facilitador, como el actor que aporta la experiencia y el estudiante, como responsable de su formación.


*  SOCIOLOGÍA POPULAR.